En este Emergente se analizó nuestro objeto de estudio “Comer en la Escuela” entendiendo como Sentido a “todo aquello que expresa o manifiesta con sinceridad un sentimiento o intencionalidad”.
Teniendo en cuenta que “Comer en la Escuela” adquiere distintos significados de acuerdo al contexto histórico y social de referencia, el análisis diacrónico, resultado de la comparación de las políticas públicas destinadas a brindar alimentos en el contexto escolar a lo largo de la historia argentina, nos muestra que los programas han mantenido a lo largo del tiempo objetivos similares. Estos son: disminuir las condiciones deficitarias de la alimentación de los escolares, aumentar el rendimiento escolar y la retención de matrícula. Lo cual es reflejado en los nombres de los programas: Batería de Reconstrucción Estomacal, Copa de Leche y Miga de Pan, Ayuda Escolar, Programa de Promoción Social Nutricional, Hambre Más Urgente.
El marco legal actual, a través de la Ley Nº 25724, tiene como objetivos brindar alimentos a grupos de escolares en situación de vulnerabilidad socioeducativa, capacitar sobre educación nutricional e higiene de los alimentos, promover una alimentación sana, corregir hábitos no saludable, y fortalecer los vínculos. Para la provincia de Rio Negro adquiere el mismo sentido.
El análisis sincrónico puso en contraste el sentido de las políticas públicas que fomentan la alimentación escolar en dos países: Bolivia y Finlandia. En el caso de Bolivia, que se caracteriza por ser un país multicultural, plurinacional y multiétnico, el Programa Nutricional de Alimentación Complementaria Escolar (PNACE) recoge y fomenta los valores y practicas ancestrales de los pueblos indígenas, originarios, comunidades interculturales y afrobolivianas. En Finlandia, que se caracteriza por ser un modelo educativo a nivel mundial, el programa que se denomina “Comidas Escolares. Inversión en el aprendizaje” asegura el disfrutar de la comida lo cual contribuye a la buena disposición para aprender y participar del proceso educativo.
Para los directivos de las escuelas entrevistadas “Comer en la Escuela” adquiere un sentido práctico para los alumnos y la permanencia en el establecimiento. En el caso de las cocineras, encargadas de preparar el menú, cobra un sentido de compromiso y satisfacción por el trabajo que realizan. Para los estudiantes entrevistados el comedor escolar suple necesidades.
A través de las encuestas realizadas, la gente atribuye un sentido asistencial y practico, y afirma el rol del Estado para garantizar las políticas destinadas a brindar alimentos en el contexto escolar.
Podemos decir también que este análisis agrega otros sentidos al «Comer en la Escuela», como la economía y la participación comunitaria, la universalización del servicio, el comedor como espacio pedagógico e inversión educativa.





